Rosendo Fraga, analista político PRIMERA PARTE (15' aprox.)
21/05/2008 - Rosendo Fraga explica el panorama político del país.
Cuatro frentes de batalla para una reina en jaque
La situación actual de la política argentina se caracteriza por la novedad de combinar una crisis política en un ámbito de crecimiento económico sin precedentes. En los pocos meses que lleva el actual gobierno de Fernández en el poder, se abrieron cuatro importantes frentes de batalla que pusieron en evidencia las fuertes falencias de la política actual.
Durante el Itaú Asset Management que se desarrolló durante el día de hoy, Rosendo Fraga señaló que esos cuatro frentes están compuestos principalmente por factores políticos, o sea, el ya conocido conflicto con el agro, el choque constante con los medios de comunicación, y el que en las últimas semanas se viene dando a conocer cada vez con mayor intensidad, respecto a la disminución de los apoyos dentro del peronismo hacia el "kirchnerismo". El único factor polémico que está actuando con respecto a la economía, es el evidente aumento inflacionario, que a todas luces no se corresponde con las cifras oficiales, generando una sensación general en la opinión pública de desgaste profundo respecto a la conducción política... (leer nota completa...)
Considerando todas estas variables, y teniendo en cuenta que se trata de un gobierno que hace apenas 6 meses asumió la conducción, podríamos entender que la situación no es sólo grave, sino que a la vez es excepcional. En general se entiende que los primeros años de un gobierno suelen ser los mejores, donde todavía se cuenta con la credibilidad necesaria para hacer los cambios pertinentes. Sin embargo, éste no es el caso, ya que la percepción que se tiene de los hechos, es que en las últimas elecciones de 2007, operó un cambio en el orden de cartelera, pero no de espectáculo. Es por esto que, como explica Fraga, la actual presidenta carga no con el desgaste normal de 6 meses, sino con el de 5 años, lo cual no quiere decir que lo único que esté pesando en este momento en su pérdida de imagen, sea la pesada carga de la herencia política.
"Es más fácil que un líder político cambie de ideología, que de personalidad" señala el analista político. Es necesario cambiar la estrategia con respecto a estos frentes, ya que estas oposiciones están derivando en el resquebrajamiento más profundo de estructuras que parecían inamovibles. A esto nos referimos cuando hablamos de "espacios vacíos en el poder": la coyuntura política y económica está dando paso al surgimiento de nuevos líderes, que toman impulso en el alineamiento con el nuevo poder opositor. El campo no tendrá capacidad para convertirse en fuerza política por sí misma, pero tiene en sus manos la potencia para impulsar a quienes estén dispuestos a representarlos. En las últimas semanas no fueron pocos los gobernadores que prefirieron darle la espalda al poder central, y actuar como mediadores y voceros de las demandas del campo, independientemente de sus pasadas afiliaciones partidarias.
Incluso desde los sectores sindicalistas que en un tiempo fueron adherentes, se está comenzando a notar la progresiva independencia de las políticas oficiales en pos de un refuerzo de las demandas para paliar los efectos de la inflación.
Lo cierto es que en el nivel de la macroeconomía el país está atravesando una época de bonanza, pero que afecta sólo a ciertos sectores, teniendo como consecuencia tranquilizadores resultados técnicos, que no se palpan en la calle al momento de analizar los crecientes índices de pobreza real agravados por la inflación ascendente. El panorama está planteado: queda pendiente saber si a futuro el gobierno repensará ciertas actitudes y retomará el diálogo con la sociedad sin la cual, no tendría razón de ser.