Con la llegada de la revolución industrial, la obesidad se convierte en unas de las enfermedades de la civilización. Esta revolución produjo un aumento en el poder adquisitivo social, el abaratamiento de los productos, provocó el aumento de alimentos a las mesas de todos los días.
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Esto tuvo un impacto sociocultural, que llega hasta nuestros días con el concepto del niño gordito como sinónimo de salud y de buen ingreso económico. Hoy entendemos que una persona obesa no es una persona sana y que su enfermedad relaciona factores sociales, culturales, económicos, psicológicos, etc.
Mucho se ha luchado para lograr un cambio y gracias a médicos, nutricionistas, entidades gubernamentales y no gubernamentales, al impulso de los medios, programas de televisión y a la sensibilidad política sobre este tema, finalmente hoy tenemos un proyecto de ley donde se contempla a la obesidad como una enfermedad crónica.
Esta ley obligaría a los sistemas de salud pública y privada a asistir integralmente a los pacientes, que deberán recibir asistencia médica, farmacológica, psicológica e incluso quirúrgica para su curación. También incluye programas educativos para prevención y control de la obesidad.
Tendremos entonces, muchos pacientes que en diferentes programas de tratamiento bajarán, 10, 20, 50 kilos gramos o más. ¿Podemos decir entonces que tendremos muchos ex gordos felices?, creo que no va a ser tan simple.
Si bien su esfuerzo y dedicación se verán reflejados en la balanza no será así en el espejo, grandes estrías y colgajos de piel, colgando de sus brazos, abdómenes y muslos serán los que psicológicamente los agredan con sentimientos de culpa por lo que han hecho con su cuerpo.
Se sabe que estas cicatrices desagradables por su pasado de descontrol alimentario, provoca cuadros depresivos o de insatisfacción en el paciente post tratamiento. ¿Qué harán las clínicas, sanatorios privados, obras sociales y las instituciones públicas?, ¿estarán contempladas las cirugías plásticas para modelar sus cuerpos? O permanecerán impasibles diciendo, “hasta acá llego mi obligación”.
¿Que pasará cuando busquen ropa de moda de su nueva talla y vean que el talle XL nunca les entra?, por que la ley de talles tampoco se cumple y las prendas XL solo entran en las etiquetas.
La salud se define como el máximo estado de desarrollo y bienestar que cada persona tiene derecho a alcanzar en un determinado contexto histórico, geográfico y personal en términos Psico-Bio-Sociales. Estamos a tiempo de producir cambios, de prevenir malos momentos, de evitar malos entendidos.
¡No dejemos medias tintas en este proyecto! |
| Daniela C. Amigó para TVAlDia.com |